Un error muy frecuente tras un fallecimiento es repartir «la mitad para cada uno» de todos los bienes del matrimonio. Esa cuenta puede dejar fuera un paso decisivo: si existían gananciales, una mitad ya pertenecía al cónyuge viudo antes de abrir la herencia. Firmar una partición sin distinguirlo puede alterar derechos, generar conflictos y dificultar la aceptación de la herencia.
Para saber cómo se reparte una herencia entre los herederos , primero se liquida el régimen matrimonial, se descuentan las deudas y se identifica la masa hereditaria. Después se aplica el testamento o, si no existe, la ley. En el Código Civil común, los hijos son herederos forzosos y el viudo suele recibir un usufructo, no necesariamente una parte en propiedad.
✉
¿Quieres más información? Escríbenos y te orientamos
Qué se reparte antes de hablar de porcentajes
La herencia solo incluye bienes, derechos y deudas que eran del causante , la persona fallecida.
Con testamento: herederos y legatarios
En el Código Civil común, los hijos son legitimarios , personas a quienes la ley reserva una parte mínima. El testador puede decidir sobre otra parte, pero no puede dejar sin legítima a los descendientes salvo por causas muy tasadas de desheredación.
Sin testamento: orden de herederos
Sin testamento se abre una sucesión intestada , también llamada abintestato. En el derecho común heredan primero los descendientes, después los ascendientes y, en su defecto, el cónyuge viudo y otros parientes según el orden legal.
Gananciales: la mitad del viudo no es herencia
Si el matrimonio estaba en sociedad de gananciales , normalmente el 50 % de los bienes comunes ya pertenece al cónyuge viudo.
Qué bienes pueden ser gananciales
Suelen ser gananciales los ingresos y bienes comprados durante el matrimonio con dinero común. En cambio, una herencia recibida por uno de los esposos, una donación personal o un inmueble comprado antes de casarse suelen ser bienes privativos.
Viuda y dos hijos
Imagina una vivienda ganancial valorada en 300.000 euros y 40.000 euros en una cuenta común. El patrimonio común suma 340.000 euros, por lo que la viuda recibe primero 170.000 euros al liquidar gananciales.
Una cuenta correcta evita un error de 170.000 euros en este ejemplo: 170.000 euros son de la viuda por liquidación de gananciales; los otros 170.000 euros son los que se heredan. La cuota hereditaria nunca debe calcularse sobre bienes que ya son del cónyuge superviviente.
Si había separación de bienes
Con separación de bienes no hay una masa ganancial que dividir por mitad. Cada cónyuge conserva sus bienes, aunque pueden existir inmuebles o cuentas en copropiedad, por ejemplo al 50 % o en otro porcentaje inscrito.
Hijos y viudo: tercios, propiedad y usufructo
Con hijos y testamento sujeto al Código Civil común, dos tercios quedan reservados a los descendientes y un tercio es de libre disposición.
Qué significan los tres tercios
El tercio de legítima debe repartirse por igual entre los hijos o descendientes. El tercio de mejora también es para descendientes, pero permite favorecer a uno o varios de ellos. El tercio de libre disposición puede dejarse a cualquier persona.
Cuándo los hijos no cobran igual
Los hijos pueden recibir cuotas distintas cuando el testador usa el tercio de mejora o el de libre disposición para favorecer a uno. La legítima estricta, en cambio, protege una parte igualitaria entre descendientes del mismo grado.
Situación Propiedad principal Derecho del viudo Documento necesario Viudo y dos hijos, con testamento Hijos, respetando legítima y mejora Usufructo del tercio de mejora Testamento y cuaderno particional Solo hijos, sin testamento A partes iguales No aplica si no hay cónyuge Declaración de herederos Dos hermanos, sin hijos ni padres Según orden sucesorio aplicable Depende de si existe cónyuge Declaración de herederos
El reparto no siempre sigue estos tercios. La vecindad civil del fallecido puede cambiar por completo las reglas.
Un ejemplo permite distinguir los cálculos. Si, tras liquidar gananciales, la masa hereditaria neta es de 180.000 euros y hay viuda y dos hijos, con testamento sujeto al Código Civil común el tercio de legítima de los hijos asciende a 60.000 euros: a cada hijo le corresponde una legítima de 30.000 euros. El tercio de mejora, otros 60.000 euros, puede atribuirse a uno o a ambos descendientes, mientras que el tercio de libre disposición puede dejarse a cualquier persona.
La viuda conserva, además de sus bienes propios, el usufructo del tercio de mejora, salvo que el testamento establezca una solución válida distinta. Si no hay testamento, los dos hijos heredan por partes iguales en propiedad y el cónyuge viudo tiene el usufructo del tercio de mejora.
✉
¿Quieres más información? Escríbenos y te orientamos
Deudas, vivienda y trámites que evitan bloqueos
Antes de aceptar una herencia conviene inventariar deudas, avales, hipotecas, impuestos pendientes y seguros vinculados.
Beneficio de inventario y plazos fiscales
La aceptación a beneficio de inventario exige seguir una vía formal y respetar plazos, por eso conviene estudiar el caso antes de hacer actos que parezcan aceptación tácita, como vender un bien hereditario. La repudiación, por su parte, debe ser expresa y formal.
Casa entre hermanos y cuentas bancarias
Una vivienda indivisible no obliga a venderla. Un hermano puede recibirla y compensar en dinero a los demás, pueden extinguir el condominio o pueden venderla y repartirse el precio según sus cuotas.
🎯
Útil para este tema
Una guía práctica puede servir para ordenar documentos y anotar bienes, deudas y porcentajes antes de acudir a notaría. No sustituye la revisión de un testamento ni la normativa autonómica aplicable.
Lista de certificados y documentos que suelen pedir notaría y banco
Espacio para anotar valor de vivienda, cuentas, hipoteca y otros bienes
Ayuda para comparar adjudicación de una casa, compensación o venta
Encontrar en Amazon →
Vecindad civil y casos especiales
Los tercios explicados antes pertenecen al Código Civil común. Cataluña, Aragón, Navarra, País Vasco, Galicia e Islas Baleares tienen derecho civil propio, y lo decisivo suele ser la vecindad civil del causante, no solo dónde vivía al morir.
Esta guía general no basta si hay vecindad civil foral o autonómica, testamento extranjero, empresa familiar, menores, personas con discapacidad, bienes en varios países, deudas relevantes, donaciones que puedan colacionarse o un conflicto serio entre herederos. También exige revisión específica una vivienda con hipoteca, un aval activo o una donación previa a uno de los hijos.
Aceptar pura y simplemente implica que el heredero responde de las deudas hereditarias no solo con lo recibido, sino también con su patrimonio personal. Por ello, cuando no se conoce con certeza el pasivo, la aceptación a beneficio de inventario puede ser decisiva: separa el patrimonio hereditario del patrimonio propio y limita, con carácter general, el pago de las deudas al valor de los bienes de la herencia.
Debe formalizarse ante notario y exige inventariar bienes, créditos, préstamos, avales, impuestos, cargas y acreedores. No basta con afirmar informalmente que se acepta «con beneficio de inventario»; conviene evitar ventas, repartos o retiradas de fondos que puedan comprometer esa protección.
Para desbloquear una cuenta, lo habitual es solicitar primero al banco un certificado de posiciones a fecha de fallecimiento, con saldos, depósitos, valores y titularidades. Después deberán aportarse el certificado de defunción, el de últimas voluntades, el testamento o la declaración de herederos, la escritura de aceptación y partición o el documento sucesorio aplicable, además de la acreditación de los impuestos. Una cuenta con varios titulares no significa necesariamente que todo el saldo pertenezca al superviviente: la titularidad bancaria permite operar, pero la propiedad del dinero debe acreditarse según su origen.
El banco puede permitir pagos concretos, como determinados gastos o tributos, pero no debe entregar libremente el saldo hereditario sin comprobar quiénes son los herederos y qué cuota corresponde a cada uno.
✉
¿Quieres más información? Escríbenos y te orientamos
Dudas habituales
¿Quién hereda primero, los hijos o la esposa?
Los hijos heredan la propiedad reservada por la legítima y el cónyuge viudo suele recibir usufructo si hay descendientes. En el Código Civil común, ese usufructo alcanza al tercio de mejora, salvo ajustes válidos del testamento.
¿Cómo reparte el banco el dinero de una herencia?
El banco no reparte el saldo hasta recibir documentos sucesorios y fiscales suficientes. Suele pedir defunción, últimas voluntades, testamento o declaración de herederos, partición e identificación de todos los interesados.
¿Cómo se reparte una casa entre hermanos?
Una casa heredada entre hermanos puede adjudicarse a uno con compensación, venderse o mantenerse en copropiedad. Si uno recibe más valor, el cuaderno particional debe fijar la compensación económica y su forma de pago.
¿Cuánto tiempo se puede estar sin repartir una herencia?
La herencia puede permanecer sin partir, pero los impuestos suelen vencer a los seis meses del fallecimiento. Retrasar la partición puede bloquear cuentas, ventas e inscripción de inmuebles en el Registro de la Propiedad.
¿La viuda recibe la mitad de la casa y además hereda?
La viuda puede recibir primero su mitad ganancial y después un derecho hereditario de usufructo. Son derechos distintos: la mitad ganancial no es herencia y depende de que el bien fuese común.
¿Puedo aceptar una herencia si tiene deudas?
Puedes aceptar una herencia con deudas, pero el beneficio de inventario limita el riesgo al valor de los bienes heredados. No conviene vender ni repartir activos antes de revisar préstamos, avales, hipotecas e impuestos pendientes.
El plan para repartir sin errores
Un reparto seguro empieza por separar los bienes propios de los gananciales y calcular después el caudal relicto.
El cuaderno particional debe describir bienes, deudas, valores, adjudicaciones y compensaciones. Es el documento que convierte un acuerdo familiar en un reparto comprobable ante banco, notaría y Registro.
Solicita certificado de defunción y certificado de últimas voluntades. Obtén el testamento o tramita la declaración de herederos abintestato. Haz inventario de bienes, deudas, cargas, seguros y donaciones previas. Liquida gananciales o identifica cuotas de copropiedad antes de calcular herencias. Valora inmuebles y redacta la partición antes de aceptar, vender o disponer de saldos. Presenta sucesiones y plusvalía municipal dentro de plazo, y lleva la escritura al banco y al Registro.
Lo esencial: La mitad ganancial del cónyuge superviviente no forma parte de la herencia. Los porcentajes solo se calculan tras restar deudas y definir la masa hereditaria real. El viudo con hijos suele tener usufructo, no la misma propiedad que los descendientes. Una casa indivisible puede adjudicarse con compensación, mantenerse en copropiedad o venderse. Los plazos fiscales suelen ser de seis meses, aunque puede existir prórroga y normativa autonómica propia.
Para saber más
Si deseas profundizar, aquí tienes algunos recursos de interés: